Paella Valenciana

La huerta valenciana dota a sus habitantes de las mejores verduras, de los mejores arroces que junto con el agua reúnen las condiciones necesarias para crear este maravilloso plato.

Los restaurantes Mauros tienen a la paella a leña como uno de sus platos troncales, tanto en Fuente la higuera I y II como en la Carrasca o en El Puig.

La paella, que se llama así por la sartén en la que se cuece, nace en zonas rurales de Valencia, entre los siglos XV y XVI, por la necesidad de campesinos y pastores de una comida fácil de transportar y cocinada con los ingredientes que tuvieran a mano. Así, en su origen, los ingredientes de la paella eran las aves, el conejo de campo, las verduras frescas al alcance, arroz, azafrán y aceite de oliva, que se mezclaban con el agua y se cocinaban a fuego lento, con un fuego efectuado con leñas de rama de naranjo, las cuales le otorgaban un sabor y un aroma característicos.

Lo que sí está bien documentado es la forma exacta de realizarla: el origen del plato se sitúa en la zona de la Albufera. Como en la mayoría de las recetas valencianas, el aceite de oliva y el azafrán son fundamentales para la elaboración del plato. Ya hemos dicho que la receta tradicional se realizaba con las carnes y verduras frescas disponibles en la región, en concreto, tavella y ferraura (dos tipos autóctonos de judía verde) y garrofó (una alubia plana y blanca), además de algunos caracoles. Para otorgarle más sabor al plato, además del azafrán, se suele añadir un poco de pimentón y unas ramas de romero.